
Devolver a la sociedad parte de lo que le ha dado es una de las máximas con las que el multimillonario noruego Kjell Inge Røkke explica su último proyecto: financiar la construcción del yate más grande del mundo, REV, de las siglas Reseach Expedition Vessel (barco de expedición de investigación). Con ese nombre, sus objetivos quedan claros: convertirse en el epicentro de la investigación marina que, a los mandos de la organización ecologista World Wildlife Fund (WWF), podrá extraer hasta cinco toneladas de residuos plásticos del océano por día.






