• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Publica tu artículo
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Cookies

EcoInventos

Tu blog de gadgets ecológicos

Telegram EcoInventos
  • Lo + Visto
  • Renovables
  • Energía solar
  • Fotovoltaica
  • Autoconsumo
  • Arquitectura
BLUETTI

Crean un material hasta 10.000 veces más rígido que la silicona y que además aísla cinco veces mejor del calor

19 septiembre, 2026 Deja un comentario

Valora este contenido
¿Te interesa la sostenibilidad? Añade EcoInventos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestros artículos en Google.
Añadir a Google

Una perovskita híbrida combina una conductividad térmica ultrabaja con gran rigidez y abre nuevas posibilidades para electrónica y aislamiento avanzado.

  • 🧊 Conductividad térmica: apenas 0,04 W/(m·K)
  • 🧱 Material denso, rígido y no poroso
  • 📉 Cinco veces menos conductividad térmica que la silicona
  • 💪 Hasta 10.000 veces más rígido que la silicona
  • 🔬 Película ultrafina diseñada a escala molecular
  • ⚠️ Con plomo y todavía en fase de laboratorio

¿Por qué importa?

Los grandes aislantes térmicos suelen tener una característica en común: atrapan mucho aire y son relativamente blandos o porosos. Los materiales rígidos, en cambio, tienden a transportar el calor con bastante facilidad. Un grupo internacional de investigadores ha conseguido romper esa relación con una película cristalina que combina una rigidez elevada con una conductividad térmica extremadamente baja.

La tecnología todavía está lejos de convertirse en un aislante doméstico. Aun así, abre una vía interesante para proteger del calor componentes electrónicos, equipos industriales o sistemas aeroespaciales en lugares donde cada milímetro cuenta.

Un sólido rígido que se comporta como un aislante

El material desarrollado por investigadores de North Carolina State University (NC State) y otras universidades pertenece a la familia de las perovskitas híbridas orgánico-inorgánicas bidimensionales.

El nombre puede sonar lejano a cualquier aplicación cotidiana, pero la idea que hay detrás resulta bastante intuitiva.

En muchos aislantes tradicionales, como espumas y aerogeles, gran parte de la resistencia al calor procede de sus diminutos espacios llenos de aire. Eso funciona muy bien para frenar el calor, aunque suele dar lugar a materiales ligeros, porosos y con una resistencia mecánica limitada.

El nuevo material juega con reglas diferentes. Es denso y cristalino. No depende de millones de cavidades llenas de aire para conseguir su capacidad aislante.

Ahí está la gracia del trabajo.

Su conductividad térmica alcanza aproximadamente 0,04 W/(m·K) a temperatura ambiente, un valor extraordinariamente bajo para un sólido compacto de estas características.

El equipo utiliza como referencia una silicona con una conductividad cercana a 0,2 W/(m·K). Dicho de otra manera, el calor se propaga a través del nuevo material aproximadamente cinco veces menos bajo esa comparación.

La clave está escondida entre sus capas

No se ha conseguido este comportamiento aumentando simplemente el grosor del aislante. Los investigadores han modificado la propia arquitectura molecular.

La película está formada por capas orgánicas e inorgánicas alternas, organizadas en una estructura cristalina muy ordenada. En la parte orgánica se incorporaron grupos moleculares basados en anillos de benceno, creando una configuración que permite aumentar la rigidez mientras dificulta el transporte de energía térmica.

En un sólido, buena parte del calor viaja mediante vibraciones de la estructura atómica. Estas vibraciones pueden imaginarse, simplificando bastante, como ondas que atraviesan el material.

La estructura diseñada por el equipo dificulta enormemente ese desplazamiento.

El resultado es poco habitual: un material mecánicamente rígido que transmite muy mal el calor.

La película desarrollada está basada concretamente en una perovskita híbrida de yoduro de plomo con componentes orgánicos de azobenceno-etilamonio.

7,7 GPa de rigidez y apenas 0,04 W/(m·K) de conductividad

La segunda cifra importante ayuda a entender por qué este material no es simplemente otro aislante experimental.

Su módulo elástico alcanza 7,7 GPa.

Es una medida relacionada con la resistencia del material a deformarse. Según los investigadores, esa rigidez supera ampliamente la de muchas espumas, aerogeles y plásticos utilizados habitualmente.

La comparación con la silicona resulta especialmente llamativa. Dependiendo del tipo considerado, el equipo calcula que el nuevo material puede ser entre 700 y 10.000 veces más rígido, mientras mantiene una conductividad térmica unas cinco veces menor que el valor de silicona utilizado como referencia.

Son dos propiedades que rara vez aparecen juntas.

Un aerogel puede conseguir una conductividad térmica extraordinariamente baja. Una cerámica puede presentar una gran rigidez. Conseguir ambas cosas dentro de una película densa es bastante más complicado.

No pretende sustituir a la lana mineral de una vivienda

Conviene colocar el descubrimiento en su contexto.

Una conductividad de 0,04 W/(m·K) entra en el terreno de materiales aislantes muy eficaces, pero eso no significa que esta perovskita vaya a reemplazar las gruesas capas de aislamiento utilizadas actualmente en las fachadas.

De hecho, esa no parece la aplicación más inmediata.

En construcción existe espacio suficiente para emplear centímetros de lana mineral, fibras vegetales, celulosa, espumas u otros materiales de baja conductividad. Además, el coste, la durabilidad, la seguridad frente al fuego, la humedad, la toxicidad y la facilidad de reciclaje pesan tanto como la conductividad térmica.

El nuevo material puede resultar bastante más interesante donde el espacio disponible sea mínimo y la rigidez tenga valor por sí misma.

Ahí aparecen la microelectrónica, determinados sensores, pequeños componentes térmicamente sensibles, equipamiento industrial y aplicaciones aeroespaciales.

Un recubrimiento capaz de limitar el flujo de calor sin comportarse como una espuma blanda podría resolver problemas para los que colocar varios centímetros de aislante sencillamente no es una opción.

Electrónica y calor: un campo donde unos milímetros importan mucho

Los dispositivos electrónicos ofrecen un ejemplo especialmente interesante.

En algunos componentes interesa evacuar el calor rápidamente. En otros ocurre justo lo contrario: hace falta impedir que una fuente caliente transfiera energía a una zona sensible situada a pocos milímetros.

Teléfonos, baterías, sensores, electrónica de potencia, sistemas ópticos o instrumentación científica reúnen cada vez más componentes dentro de volúmenes pequeños.

Separar térmicamente unas zonas de otras sin añadir estructuras voluminosas resulta complicado.

Una película rígida con una conductividad térmica tan baja podría actuar como barrera térmica localizada, siempre que futuros desarrollos demuestren estabilidad, compatibilidad eléctrica, seguridad y fabricación industrial.

También podría resultar útil alrededor de fuentes de calor residual. El propio trabajo científico señala el aprovechamiento del calor desperdiciado como uno de los ámbitos donde los materiales de conductividad extremadamente baja pueden tener interés.

Del laboratorio a un recubrimiento fabricado a gran escala

Otro elemento atractivo es la forma de producir las películas.

Los investigadores han trabajado con películas obtenidas mediante procesamiento en solución y deposición por giro, una técnica habitual para fabricar capas finas de materiales experimentales.

Según el equipo, la química empleada puede adaptarse a procedimientos escalables y permitir en el futuro producir superficies mayores o aplicar el material como recubrimiento.

Eso todavía debe demostrarse industrialmente.

Fabricar unos centímetros cuadrados con propiedades excelentes dentro de un laboratorio y recubrir miles de componentes manteniendo exactamente la misma estructura cristalina son problemas muy distintos. La uniformidad, adherencia, velocidad de fabricación, consumo de materiales y estabilidad durante años pueden acabar siendo tan importantes como el récord térmico inicial.

El aislamiento también está entrando en una nueva etapa

La investigación encaja dentro de una tendencia bastante más amplia: diseñar materiales térmicos con funciones que antes parecían incompatibles.

Hay aerogeles transparentes destinados a ventanas, aislantes extremadamente ligeros, recubrimientos térmicos de pequeño espesor y materiales capaces de almacenar o liberar calor según cambia la temperatura.

La rehabilitación energética europea también está aumentando el interés por estas soluciones. La normativa comunitaria sobre eficiencia de los edificios avanza hacia inmuebles con necesidades energéticas cada vez menores, donde una buena envolvente térmica resulta fundamental.

Eso no convierte automáticamente esta perovskita en un futuro aislante para fachadas. Más interesante resulta la idea que demuestra: la conductividad térmica puede manipularse mediante ingeniería molecular sin renunciar necesariamente a la rigidez.

Esa posibilidad puede terminar trasladándose a otras familias de materiales más apropiadas para construcción, transporte o productos de consumo.

Potencial

El avance más importante puede estar menos en esta composición concreta y más en la estrategia utilizada para diseñarla.

Si el principio puede reproducirse con materiales abundantes, estables, reciclables y libres de sustancias problemáticas, podrían aparecer recubrimientos térmicos extremadamente finos para maquinaria, electrónica, vehículos eléctricos, baterías o edificios.

También podría permitir aprovechar mejor el calor residual de determinados procesos industriales. Mantener una superficie caliente aislada durante más tiempo facilita recuperar parte de una energía que hoy termina dispersándose en el ambiente.

En electrónica podría reducir la necesidad de colocar barreras térmicas voluminosas. En vehículos o aeronaves, reducir volumen y peso tiene además consecuencias sobre el consumo energético.

Pero quedan pasos importantes.

La estabilidad durante años, el comportamiento ante humedad y temperaturas extremas, la resistencia al fuego, el coste de fabricación y la gestión del plomo tendrán que resolverse antes de hablar de una tecnología ambientalmente ventajosa.

Por ahora, el descubrimiento demuestra algo bastante concreto: un sólido puede ser muy rígido y, al mismo tiempo, extraordinariamente malo transportando calor.

Y eso abre una puerta que hasta ahora permanecía bastante cerrada.

Ficha técnica

Cómo funciona

La tecnología utiliza una perovskita híbrida bidimensional formada por capas orgánicas e inorgánicas. Mediante ingeniería molecular se modifican los componentes orgánicos de la estructura para obstaculizar el transporte de vibraciones responsables de transmitir calor, manteniendo al mismo tiempo una estructura cristalina muy rígida.

En cifras

  • Conductividad térmica: aproximadamente 0,04 W/(m·K) a temperatura ambiente.
  • Silicona usada como comparación: aproximadamente 0,2 W/(m·K).
  • Reducción de conductividad frente a esa silicona: alrededor de 5 veces.
  • Módulo elástico: 7,7 GPa.
  • Rigidez frente a silicona: aproximadamente 700 a 10.000 veces mayor, según la comparación realizada por los investigadores.

Qué tiene de diferente

Los aislantes con conductividades térmicas extremadamente bajas suelen ser porosos, espumados o mecánicamente blandos. Este material consigue valores muy bajos siendo denso, cristalino y rígido.

La innovación reside principalmente en conseguir ambas propiedades simultáneamente mediante diseño molecular.

Comparación directa con la tecnología convencional

Espumas y aerogeles: utilizan gran cantidad de aire atrapado para frenar la transferencia de calor y pueden alcanzar conductividades extremadamente bajas, aunque normalmente presentan menor rigidez mecánica.

Silicona: flexible y utilizada como aislante térmico en diferentes aplicaciones. El valor de referencia utilizado por el equipo es de aproximadamente 0,2 W/(m·K).

Nueva perovskita híbrida: aproximadamente 0,04 W/(m·K) y 7,7 GPa de módulo elástico. Su ventaja potencial aparece en aplicaciones de película fina donde el volumen disponible es limitado.

Limitaciones

El material contiene plomo, un aspecto crítico desde el punto de vista ambiental y sanitario.

Todavía no se ha demostrado su funcionamiento durante años en condiciones comerciales.

No hay datos públicos suficientes sobre coste industrial, huella de carbono, reciclabilidad completa, resistencia prolongada a humedad, fuego o ciclos térmicos reales.

Las propiedades se han demostrado en películas fabricadas en condiciones de laboratorio.

La posibilidad de ampliar la fabricación ha sido planteada por los investigadores, aunque todavía no existe una línea industrial ni un producto comercial basado en el material.

Su conductividad térmica excepcional no implica automáticamente que pueda sustituir a materiales económicos y maduros utilizados en edificios.

En qué fase se encuentra

Laboratorio.

Se han fabricado y caracterizado películas experimentales y se ha demostrado la combinación de baja conductividad térmica y elevada rigidez. No existe todavía un prototipo comercial, piloto industrial ni producto en el mercado.

Quién está detrás

La investigación está liderada por científicos de North Carolina State University, con participación de investigadores de University of North Carolina at Chapel Hill, Nanjing Normal University, Texas A&M University, Yale University, Shanghai Polytechnic University y Wenzhou University.

Entre los investigadores responsables figuran Jun Liu y Dali Sun, de NC State, junto con Wei You y Jun Zhou.

El proyecto recibió financiación de la National Science Foundation de Estados Unidos, el U.S. Department of Energy, la Office of Naval Research y el Goodnight Innovation Distinguished Professor Endowment.

Participan principalmente instituciones de Estados Unidos y China.

Fuente de los datos

Los datos proceden del estudio experimental “Extremely Low Thermal Conductivity in Rigid Layered Hybrid Perovskites”, publicado el 18 de septiembre de 2026 en la revista científica Science Advances, junto con la información técnica facilitada por North Carolina State University.

Vía NS State University

Más información: Extremely low thermal conductivity in rigid layered hybrid perovskites

Canal de WhatsApp de EcoInventos

Publicado en: Tecnología verde

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Estudiantes españoles diseñan una plataforma para cultivar alimentos en el mar utilizando solo agua salada y sol

Un sistema modular combina desalinización solar, hidroponía y microorganismos marinos para convertir el agua del océano en cultivos y aprovechar la salmuera.

Una ciudad repartirá 600 paneles solares usados para que sus vecinos construyan 300 instalaciones de balcón en un solo día y batir un récord mundial

La ciudad alemana de Freiburg im Breisgau y la asociación Balkonsolar e.V. intentarán batir su anterior récord de upcycling fotovoltaico.

Un agricultor inventa un filtro que devuelve la lluvia al subsuelo sin electricidad y ya se utiliza para recargar más de 15.000 pozos

Un agricultor indio crea un sistema que devuelve la lluvia a los acuíferos y ya se utiliza en miles de pozos.

Aerotermia y placas solares: cuándo compensa combinar ambas tecnologías en una vivienda

La unión de una bomba de calor con una instalación fotovoltaica puede reducir la energía comprada a la red y aumentar la autonomía de una vivienda. Sin embargo, para que la inversión tenga sentido, ambos sistemas deben dimensionarse a partir de las necesidades reales de la casa.

Disparan un láser contra plástico PET y cada pulso genera unos 10 billones de nanodiamantes ultrapuros

Investigadores del Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf y la Universidad de Rostock disparan pulsos láser de alta energía contra una película de PET de apenas 100 micrómetros. La onda de choque comprime brutalmente el carbono del plástico y forma nanodiamantes.

Un pueblo de 1.300 habitantes instala 9.222 paneles solares flotantes sobre su depósito de agua y evita ocupar 12 hectáreas de cultivo

La instalación de 6 MWp ya vierte a la red municipal; faltan potencia ac, generación observada, coste, tarifa y mediciones de evaporación y calidad del agua.

Diseñan una herramienta que planta 6 árboles a la vez y reduce 1.360 veces el peso que hay que transportar para reforestar

TEROS usa CO₂ a presión y seis púas para sembrar directamente en el suelo, una propuesta australiana pensada para acelerar la restauración de grandes terrenos degradados.

Convierten residuos de setas y arroz en una pintura que protege la madera frente al fuego

Convierten residuos de setas y arroz en una pintura que forma una costra protectora cuando la madera empieza a arder.

Estudiante convierte el polvo de la aspiradora en papel escribible usando una técnica tradicional japonesa

Una estudiante descubre cómo convertir el polvo de la aspiradora en papel: lo hierve, lo mezcla con fibras y no necesita pegamento.

Hawái instala un “rompeolas vivo”: reduce más del 80 % de la energía de las olas y sus refugios multiplican por 80 el asentamiento de corales

Un proyecto pionero en Oʻahu combina ingeniería costera y restauración marina para proteger el litoral mientras crea nuevos hábitats para corales y peces.

Puede revisar y cambiar sus preferencias de cookies con respecto a este sitio web en este enlace.

Copyright EcoInventos © 2026 - Aviso legal - Política de privacidad RGPD - Cookies