
El proyecto aprovecha hasta 1,2 millones de litros de agua marina por hora y también permite refrigerar edificios en verano. Es parte del plan danés para reducir el uso de biomasa en la calefacción urbana.
- 🌊 1,2 millones de litros de agua de mar por hora pueden circular por la instalación cuando trabaja a plena capacidad.
- 🏠 Unas 1.900 viviendas recibirán calefacción mediante el sistema de bombas de calor.
- ♨️ Agua a unos 70 °C: la energía extraída del mar se utiliza para alimentar la red urbana de calefacción.
- ⚡ Hasta 3,5 unidades de calor por cada unidad de electricidad consumida, según los datos difundidos por la empresa.
- ❄️ Calefacción en invierno y refrigeración en verano: las instalaciones también permiten enfriar edificios comerciales y recuperar el calor sobrante.
- 🇩🇰 Ocho bombas adicionales previstas a partir de 2028: el objetivo es que el conjunto de 14 equipos proporcione una cantidad de calor equivalente al consumo anual de unas 5.000 viviendas.
En la ciudad danesa de Aarhus han encontrado una forma de aprovechar un recurso que tienen justo al lado: el agua fría del mar. La empresa energética Kredsløb ha inaugurado seis grandes bombas de calor capaces de extraer energía térmica de la bahía y utilizarla para suministrar calefacción a unas 1.900 viviendas. Lo más sorprendente es que el sistema puede funcionar incluso durante el invierno, cuando el agua marina está a temperaturas muy bajas.
Una ciudad que ha decidido aprovechar el calor del mar
Aarhus, la segunda ciudad más poblada de Dinamarca, está situada junto a una bahía del mar Báltico. Sus inviernos fríos hacen que la calefacción sea una necesidad fundamental durante buena parte del año.
Como sucede en muchas ciudades danesas, numerosos edificios reciben agua caliente a través de una red de calefacción urbana, conocida internacionalmente como district heating. En lugar de disponer de una caldera independiente en cada vivienda, grandes instalaciones centrales producen calor y lo distribuyen mediante tuberías subterráneas.
Este modelo permite aprovechar fuentes energéticas que resultarían difíciles de utilizar individualmente, como el calor residual de la industria, la energía geotérmica o, en este caso, el agua del mar.
El 10 de septiembre de 2026, la empresa Kredsløb inauguró seis bombas de calor marinas en una instalación denominada Maskinrummet, situada en el distrito portuario de Aarhus Ø.
Su misión es aprovechar la energía térmica del agua marina para producir calefacción durante los meses fríos y contribuir a la refrigeración de edificios comerciales durante el verano.

¿Cómo se puede calentar una casa utilizando agua fría del mar?
La clave está en una tecnología que ya conocemos por los sistemas de aerotermia: la bomba de calor.
Aunque el agua marina esté fría, todavía contiene energía térmica aprovechable. Una bomba de calor permite trasladar esa energía desde una fuente de baja temperatura hasta otra de temperatura más elevada mediante un ciclo termodinámico.
El funcionamiento general puede resumirse en cuatro etapas:
1. Captación del agua marina
La instalación toma agua de la bahía de Aarhus mediante un sistema de captación conectado al puerto.
Cuando funciona a plena capacidad, puede hacer circular hasta 1.200 metros cúbicos de agua por hora, equivalentes a 1,2 millones de litros.
El agua marina no se introduce en los radiadores de las viviendas. Su función es actuar como fuente de energía térmica para el sistema.
2. Extracción de energía térmica
En el interior de la instalación, las bombas de calor aprovechan la energía del agua marina mediante intercambiadores y un ciclo de refrigeración.
En términos generales, un fluido de trabajo absorbe calor a baja temperatura y cambia de estado. Posteriormente, un compresor eleva su presión y temperatura.
Así es posible obtener calor útil para calefacción incluso cuando el agua del mar está mucho más fría que el agua que circula por los radiadores.
3. Producción de agua caliente a 70 °C
El calor se transfiere al circuito de calefacción urbana, que puede alcanzar aproximadamente 70 °C.
El agua caliente viaja por tuberías subterráneas hasta los edificios conectados a la red.
Una vez entregada su energía, regresa a la infraestructura para volver a calentarse.
4. Devolución del agua al entorno
Después de ceder parte de su energía térmica, el agua marina vuelve al puerto a través del sistema de descarga.
No se consume el volumen captado como ocurriría en un proceso de evaporación. Sin embargo, la extracción y devolución del agua deben gestionarse teniendo en cuenta sus posibles efectos térmicos y ambientales sobre el entorno marino.

Hasta 3,5 veces más calor que la electricidad consumida
Una de las principales ventajas de las bombas de calor es que no convierten toda la electricidad directamente en calor, como sucede con una resistencia eléctrica.
La electricidad se utiliza principalmente para accionar el compresor y los equipos auxiliares, mientras que una parte importante de la energía térmica procede del entorno.
Según Kredsløb, las nuevas bombas pueden proporcionar hasta 3,5 unidades de energía térmica por cada unidad de electricidad consumida.
Este indicador se conoce como coeficiente de rendimiento o COP.
Por ejemplo, con un COP de 3,5, el sistema podría entregar 3,5 kWh de calor utilizando 1 kWh de electricidad. Los 2,5 kWh restantes procederían, aproximadamente, de la energía térmica captada del entorno.
Es importante señalar que se trata de un valor de rendimiento comunicado por la empresa. La eficiencia real varía con la temperatura del agua marina, la temperatura requerida por la red y las condiciones de funcionamiento.
En verano también pueden enfriar edificios
La instalación no está concebida únicamente para producir calefacción.
Durante los meses cálidos, las bombas de calor también participan en el sistema de refrigeración urbana de Aarhus.
En este caso, se extrae calor de edificios comerciales que necesitan refrigeración. Parte de esa energía recuperada puede aprovecharse para alimentar la red de calefacción, en lugar de desperdiciarse.
Esta combinación resulta especialmente interesante en ciudades donde conviven edificios residenciales, oficinas, comercios y otras instalaciones con necesidades térmicas diferentes.
La posibilidad de producir calefacción y refrigeración de manera coordinada permite aprovechar mejor la infraestructura energética.

Dinamarca quiere dejar de quemar cientos de miles de toneladas de pellets
Las nuevas bombas de calor forman parte de un proyecto mucho más amplio: Fremtidens Fjernvarme, que significa «La calefacción urbana del futuro».
Aarhus está preparando una transformación de su sistema energético para reducir su dependencia de la combustión de biomasa y otras fuentes convencionales de calor.
Uno de los objetivos municipales es sustituir progresivamente una parte importante de la energía térmica que actualmente procede de la central de Studstrup, donde se utilizan grandes cantidades de pellets de madera.
La estrategia no consiste únicamente en instalar bombas de calor marinas. También contempla aprovechar otras fuentes de energía:
- El calor del aire exterior.
- La energía geotérmica del subsuelo.
- El calor contenido en las aguas residuales.
- El calor residual procedente de otras instalaciones.
- Sistemas eléctricos y almacenamiento térmico que permitan adaptar la producción a las necesidades de la ciudad.
La idea es disponer de una red flexible, capaz de combinar distintas tecnologías según las condiciones meteorológicas, la demanda de calefacción y el precio de la electricidad.

Ocho bombas más para llegar a unas 5.000 viviendas
La inauguración de las seis bombas de Aarhus Ø representa una primera fase de esta ampliación.
Kredsløb prevé incorporar otras ocho bombas de calor marinas a partir de 2028, en el entorno del antiguo complejo energético de Aarhusværket.
Cuando estén disponibles las 14 unidades, la producción anual prevista será equivalente a las necesidades de calefacción de aproximadamente 5.000 hogares.
Esto no significa que cada vivienda vaya a disponer de una bomba de calor propia. Toda la energía se integra en una infraestructura compartida de calefacción urbana.
El proyecto forma parte de una transformación energética municipal mucho mayor, que contempla inversiones de aproximadamente 2.800 millones de coronas danesas en diferentes instalaciones y tecnologías.
¿Cuáles son las limitaciones de este sistema?
Aunque aprovechar el calor del mar tiene ventajas, no es una solución universal.
- La primera limitación es la ubicación. Las ciudades necesitan acceso a una fuente de agua adecuada y espacio para construir las instalaciones de captación, intercambio térmico y bombeo.
- La segunda es el consumo eléctrico. Las bombas de calor son eficientes, pero siguen necesitando electricidad. Su coste de funcionamiento y sus emisiones indirectas dependen, entre otros factores, del precio y del origen de esa electricidad.
- La tercera es la infraestructura. Para distribuir el calor de forma centralizada es necesario contar con una red de calefacción urbana, algo mucho más extendido en Dinamarca que en España.
También deben evaluarse los efectos de la captación y devolución de agua marina, especialmente los cambios locales de temperatura y las posibles afecciones a los organismos acuáticos.
Por último, los datos publicados sobre el número de viviendas abastecidas corresponden a la capacidad y producción previstas del sistema, no a una medición independiente de ahorro energético anual en esos hogares.
Más información: Ayuntamiento de Aarhus — Plan de transformación de la calefacción urbana, Fremtidens Fjernvarme – Documentación técnica y ambiental de la instalación Maskinrummet – Asociación Danesa de Calefacción Urbana

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