
Revisión de 19 estudios confirma que la pérdida ambiental prolongada incrementa riesgos de problemas mentales.
La solastalgia muestra que la salud mental está profundamente entrelazada con el entorno. No es un concepto teórico: es una vivencia real que afecta a miles de personas en lugares donde el paisaje cambia de forma drástica y no deseada. Entenderla es clave para quienes buscan un futuro sostenible en equilibrio con el bienestar humano.
Origen y definición de solastalgia
Solastalgia es el dolor que provoca ver alterado el propio hogar, aunque uno siga viviendo en él. El término, acuñado en 2003 por el filósofo australiano Glenn Albrecht, combina “solace” (consuelo) y “nostalgia” para describir una pérdida presente, no un recuerdo lejano. Se diferencia de la ecoansiedad, que mira al futuro, porque la solastalgia nace del cambio ya visible y palpable.
Lo que muestra la revisión de Zurich
Una revisión de estudios realizada por investigadores de la Universidad de Zúrich examinó el período 2003-2024 y reunió 19 investigaciones de distintos países, con más de 5 000 participantes. El patrón fue consistente: mayor solastalgia se asocia a más síntomas de depresión, ansiedad, estrés postraumático y somatización.
En comunidades cercanas a minas a cielo abierto, las correlaciones con depresión y ansiedad fueron especialmente altas, con valores entre 0,35 y 0,53, superiores a los observados tras desastres puntuales como incendios o inundaciones. En un estudio estadounidense, cada punto adicional en la escala de solastalgia aumentó un 26 % la probabilidad de sufrir angustia psicológica.
Por qué los cambios prolongados afectan más
Los impactos son más intensos cuando la degradación ambiental es prolongada o causada por actividades humanas. En estos casos, la sensación de falta de control puede derivar en indefensión aprendida, un estado que favorece la aparición de síntomas depresivos.
El vínculo cultural y emocional con la tierra agrava el impacto: comunidades indígenas, agricultores o pescadores que dependen del entorno para su identidad y sustento ven afectada su estabilidad emocional cuando ese entorno cambia irreversiblemente.
Instrumentos para medir solastalgia
Se han desarrollado herramientas como el Environmental Distress Scale (EDS), la Scale of Solastalgia (SOS) y la Brief Solastalgia Scale (BSS). Estas escalas permiten medir de forma comparable el nivel de malestar, identificar poblaciones vulnerables y evaluar la evolución del problema con el tiempo.
Implicaciones para los servicios sociales y de salud mental
Detectar solastalgia es fundamental para diseñar respuestas adaptadas. En territorios con sequías recurrentes, incendios periódicos o expansión industrial sostenida, las estrategias deben ser de acompañamiento a largo plazo, combinando apoyo psicológico, fortalecimiento comunitario y participación ciudadana en las decisiones ambientales.
La evidencia disponible proviene sobre todo de estudios transversales, que limitan la capacidad de establecer causalidad. Es urgente impulsar investigaciones longitudinales y metodologías participativas para comprender mejor el fenómeno y actuar de forma más eficaz.
Solastalgia entre otras ecoemociones
La solastalgia convive con otras ecoemociones como la ecoansiedad y el ecoduelo. Su fortaleza radica en señalar un malestar localizado y concreto, lo que facilita que se tomen medidas específicas. Ponerle nombre ayuda a legitimar la experiencia de las personas y a convertir la preocupación en acción.
Más información BMJ Mental Health



Ricardo Monges Fonseca dice
Los padecimientos de la solastagia no son nuevos y van a seguir aumentando en la medida que nuestro entorno sufra cambios irrevisables, la salud mental seguirá de la mano conforme a los cambios, para bien o para mal.