• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Publica tu artículo
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Cookies

EcoInventos

Tu blog de gadgets ecológicos

Telegram EcoInventos
  • Lo + Visto
  • Renovables
  • Energía solar
  • Fotovoltaica
  • Autoconsumo
  • Arquitectura
BLUETTI

Nuevo estudio vincula los microplásticos con un aumento del 624% en daño arterial… solo en ratones machos

20 noviembre, 2025 Deja un comentario

4.8/5 - (5 votos)
¿Te interesa la sostenibilidad? Añade EcoInventos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestros artículos en Google.
Añadir a Google

Los microplásticos alteraron células endoteliales (que recubren los vasos sanguíneos), iniciando inflamación y formación de placas. Se detectaron microplásticos dentro de las lesiones arteriales.

  • Microplásticos presentes en comida, agua, aire.
  • Efectos distintos según sexo.
  • Daño directo en arterias masculinas.
  • Células endoteliales especialmente vulnerables.
  • Plaqueo acelerado sin aumentar colesterol.
  • Exposición diaria difícil de evitar.
  • Riesgos crecientes por contaminación global de plásticos.

Los microplásticos ya no son una amenaza abstracta. Un equipo de la Universidad de California Riverside ha observado cómo estos fragmentos diminutos —procedentes de envases, tejidos sintéticos y prácticamente cualquier producto de plástico que se usa a diario— agravan el desarrollo de la aterosclerosis, la enfermedad que estrecha y endurece las arterias. Lo llamativo es que el efecto apareció únicamente en ratones machos, una pista inesperada sobre cómo el género biológico podría influir en el impacto cardiovascular de estos contaminantes.

El grupo dirigido por el profesor Changcheng Zhou lleva años investigando la relación entre sustancias ambientales y salud cardiovascular. Su conclusión encaja con un patrón conocido: machos y hembras no siempre responden igual a los mismos factores de riesgo. Las hormonas sexuales, especialmente la acción protectora del estrógeno, parecen actuar como un escudo parcial en las hembras. Aun así, el mecanismo exacto sigue sin estar claro.

Hoy los microplásticos están en todas partes: agua embotellada, sal de mesa, pescado, carne, frutas, aire urbano e incluso dentro de tejidos humanos. En estudios recientes ya se detectaron partículas en placas ateroscleróticas humanas y se observó que las personas con mayor presencia de microplásticos en sangre tenían más riesgo de enfermedades cardiovasculares. Faltaba, sin embargo, entender si había causalidad. Este trabajo avanza justo en esa dirección.

Zhou lo resume con sencillez: es casi imposible evitarlos del todo. Aun así, reducir envases de un solo uso, apostar por recipientes reutilizables y evitar alimentos muy procesados disminuye la exposición. De momento no existe forma de eliminar los microplásticos acumulados en el organismo, así que proteger la salud cardiovascular por vías conocidas —alimentación equilibrada, ejercicio, control del estrés, sueño decente— sigue siendo fundamental.

En su estudio, publicado en la revista Environment International, el equipo utilizó un modelo muy conocido en investigación cardiaca: ratones deficientes en LDLR, predispuestos a la aterosclerosis. Todos los animales, machos y hembras, recibieron durante nueve semanas una dieta baja en grasas y colesterol, una forma de replicar el estilo de vida de una persona con hábitos saludables.

Después administraron una dosis diaria de microplásticos (10 miligramos por kilogramo de peso), cantidades consideradas equivalentes a las que podrían ingerirse a través de alimentos y agua contaminados.

Los resultados fueron contundentes. Los microplásticos incrementaron la formación de placas en machos un 63% en la raíz de la aorta y un sorprendente 624% en la arteria braquiocefálica. En hembras, sin cambios relevantes. Lo más intrigante: este deterioro no iba acompañado de aumento de peso ni de colesterol, lo que descarta los factores clásicos y apunta directamente al efecto de los microplásticos sobre el tejido vascular.

Para entenderlo mejor, el equipo analizó las células que recubren los vasos sanguíneos. Gracias a la secuenciación de ARN a nivel de célula individual, observaron que la exposición alteraba genes clave, reorganizaba poblaciones celulares y afectaba con especial intensidad a las células endoteliales, responsables de regular el flujo sanguíneo y la inflamación. Al ser las primeras en “tocar” los microplásticos circulantes, no es extraño que sufran más.

El equipo usó microplásticos fluorescentes para rastrear su comportamiento dentro del cuerpo. Detectaron partículas incrustadas en las placas, justo en la capa endotelial. Esto coincide con hallazgos recientes en humanos, donde se han encontrado restos plásticos en lesiones arteriales.

El impacto no se limita a ratones. En el laboratorio, la exposición a microplásticos activó genes proaterogénicos en células endoteliales humanas, una señal preocupante que sugiere un mecanismo compartido entre especies.

El hallazgo de que solo los machos sufren daños abre nuevas preguntas. Zhou y su grupo planean estudiar si ocurre lo mismo en humanos, cómo afectan diferentes tamaños o tipos de microplásticos y qué papel desempeñan exactamente hormonas y cromosomas. En un planeta donde la contaminación plástica sigue aumentando, entender estos detalles no es una curiosidad científica: es una urgencia sanitaria.

El estudio contó con investigadores de UCR, Boston Children’s Hospital, Harvard Medical School y la Universidad de Nuevo México, y recibió apoyo parcial de los National Institutes of Health.

Qué impacto tiene en el medio ambiente

La presencia creciente de microplásticos no solo afecta a la salud humana. Se han encontrado partículas en suelos agrícolas, ríos, nieve alpina y zonas marinas alejadas de cualquier actividad humana. Esto implica que los ecosistemas también están recibiendo la presión continuada de estos contaminantes, alterando procesos tan básicos como la fertilidad del suelo o la respiración de organismos marinos. Cuando el entorno se satura, el ser humano se convierte en receptor final. Es un círculo que se cierra solo.

Además, los microplásticos pueden transportar sustancias tóxicas adheridas a su superficie y actuar como vehículos que facilitan su entrada en la cadena alimentaria. La contaminación no se dispersa: se acumula donde más daño puede hacer.

Vía Microplastics hit male arteries hard | UCR News | UC Riverside

Más información: Microplastic exposure elicits sex-specific atherosclerosis development in lean low-density lipoprotein receptor-deficient mice – ScienceDirect

Canal de WhatsApp de EcoInventos

Publicado en: Contaminación

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Dos jóvenes ingenieros escoceses encuentran una forma de enfriar paneles solares sin bombas ni piezas móviles y consiguen hasta un 19 % más de electricidad

Una tecnología nacida en la Universidad de Edimburgo aprovecha la refrigeración pasiva para combatir una de las grandes pérdidas de rendimiento de la energía fotovoltaica: el exceso de calor.

Transforman estiércol de vaca en un sustituto del plástico agrícola y consiguen cultivar usando un 30 % menos de fertilizante

Un ensayo de campo con maíz revela cómo este material biodegradable modifica el suelo, favorece la actividad microbiana y aprovecha mejor los nutrientes.

Reparar antes que sustituir: cómo alargar la vida del coche y reducir residuos innecesarios

Mantener un coche durante más años también puede ser una decisión sostenible: menos piezas desperdiciadas, menos transportes y un mejor aprovechamiento de los recursos.

Instalaron estas baterías hace 14 años, no han sustituido ni una sola celda y ahora creen que podrían durar otra década

Unas baterías LFP conservan alrededor del 85 % de su capacidad después de casi 14 años trabajando.

Cogen una vieja batería de Nokia, recuperan el 99,7 % de su cobalto y lo reutilizan para dividir agua

Un residuo electrónico convertido en pieza útil para producir hidrógeno: el material reciclado mantiene su actividad durante 180 horas de pruebas.

El avión eléctrico eFlyer 2 realiza su primer vuelo: está diseñado para abaratar hasta un 80 % la formación de pilotos

El prototipo inicia sus ensayos en vuelo con 125 kW de potencia, baterías de 90 kWh y más de dos horas de autonomía previstas, apuntando directamente a las escuelas de aviación.

Superan por primera vez el 30 % de eficiencia con una célula solar de triple capa hecha solo de perovskita

Una superficie más lisa y uniforme reduce las pérdidas internas y acerca esta prometedora tecnología fotovoltaica a dispositivos más potentes y estables.

Cubren carros de fruta con un material que enfría sin electricidad y consiguen que las verduras aguanten hasta el doble de tiempo

Una solución pasiva probada en India reduce el deterioro de frutas y hortalizas y podría aumentar los ingresos de los vendedores ambulantes.

Envuelven una torre de telecomunicaciones de 40 metros con paneles solares flexibles y ya genera hasta el 40 % de la electricidad que necesita

La prueba australiana convierte una infraestructura ya existente en una fuente de energía capaz de reforzar las comunicaciones incluso durante apagones.

Prueban en Alaska un enjambre de drones que detecta posibles incendios y sale a buscarlos automáticamente en menos de 10 minutos

La tecnología combina inteligencia artificial, cámaras térmicas y aeronaves autónomas para localizar con rapidez focos de fuego en grandes zonas forestales.

Puede revisar y cambiar sus preferencias de cookies con respecto a este sitio web en este enlace.

Copyright EcoInventos © 2026 - Aviso legal - Política de privacidad RGPD - Cookies