
Watercycle Technologies abre en Reino Unido la primera planta DLE de Europa, produciendo litio suficiente para 50 coches eléctricos al mes.
- Litio extraído sin minería intensiva.
- Producción local en Reino Unido.
- Menos agua, menos energía, menos residuos.
- Apoyo directo a la transición energética.
- Tecnología modular y escalable.
- Impulso a la economía circular.
Watercycle Technologies ha puesto en marcha su primera planta comercial de extracción directa de litio (DLE) en Runcorn, convirtiéndose en la primera instalación de este tipo operativa en Europa. Un movimiento que, sin hacer ruido, marca un antes y un después en la producción responsable de un recurso clave para la transición energética.
La empresa ha conseguido escalar su tecnología DLECTM para producir de forma rentable cientos de kilogramos de carbonato de litio a partir de fuentes británicas, con una continuidad y una eficiencia que superan ampliamente lo logrado por otras propuestas DLE hasta la fecha. No es una mejora incremental: supone un cambio de categoría, tanto tecnológica como ambiental.
A diferencia de los sistemas convencionales basados en intercambio iónico o adsorción, el proceso desarrollado por Watercycle se comporta como una plataforma flexible. Tras múltiples ensayos con salmueras procedentes de distintas regiones —desde acuíferos someros hasta corrientes de aguas residuales industriales generadas por la química fina o el reciclaje de baterías—, la compañía ha demostrado que es posible extraer litio de manera selectiva y continua incluso en matrices complejas. Una vía que abre la puerta a una economía realmente circular, donde los residuos dejan de serlo.
Una tecnología que responde a los retos reales
El CEO de Watercycle, Dr. Seb Leaper, destaca que la extracción directa de litio se presentaba desde hace años como la solución al déficit global de este mineral crítico, pero ninguna tecnología conseguía resolver las tres barreras históricas del sector: consumo de agua, demanda energética y coste. Tres puntos que frenaban tanto la escalabilidad como la aceptación social.
Tras tres años de desarrollo intensivo, el equipo ha logrado un proceso operativo en todas las salmueras probadas: desde las de baja concentración asociadas a la geotermia europea, hasta aquellas procedentes de cuencas salinas sudamericanas saturadas en sales o de corrientes industriales cargadas de materia orgánica. El resultado no solo ofrece un camino rentable para explotaciones existentes, sino también un apoyo técnico al incipiente sector del reciclaje avanzado de baterías, donde recuperar el litio con altas eficiencias es clave para cerrar el ciclo.
Una producción que empieza a escalar
La planta de Runcorn está generando actualmente suficiente carbonato de litio para el equivalente a 50 vehículos eléctricos de tamaño medio cada mes. Puede parecer modesto, pero es solo el primer módulo de un sistema pensado para replicarse rápidamente. La compañía prevé que el volumen aumente durante 2026, acompañando la instalación de nuevos módulos en otros puntos del Reino Unido y en países que ya han mostrado interés.
Este crecimiento encaja con la Estrategia de Minerales Críticos del Gobierno británico, que aspira a cubrir al menos un 10 % de la demanda interna mediante producción nacional y un 20 % a través del reciclaje en 2035. Objetivos ambiciosos para un país sin tradición minera de litio, pero más alcanzables con tecnologías que prescinden de grandes explotaciones extractivas.

“Pensamos en bucles de suministro, no en cadenas lineales”, explica Seb Leaper. Una forma de abordar la industria que prioriza impactos mínimos, valor añadido local y un enfoque abiertamente circular. Aunque el litio sea un recurso finito, recuerda, su reciclaje puede repetirse indefinidamente si la tecnología acompaña. Y ese es uno de los pilares del proyecto.
Impulso industrial y resiliencia económica
El CTO, Dr. Ahmed Abdelkarim, subraya que la DLECTM no solo es escalable, sino también sostenible desde su diseño. La inauguración de la primera planta comercial de DLE del país sitúa al Reino Unido entre los pioneros europeos en este tipo de tecnología y contribuye al objetivo nacional de alcanzar 50.000 toneladas de carbonato de litio equivalente para 2035.
Pero va más allá del mineral: implica empleo cualificado, nuevas cadenas de valor y una mayor resiliencia para afrontar la transición energética sin depender en exceso de mercados externos o rutas logísticas vulnerables. Con tensiones geopolíticas y un mercado de baterías en plena expansión, esta capacidad resulta estratégica.

Potencial
La tecnología DLE presentada en Runcorn encaja con una idea que cada vez gana más fuerza: no hace falta aumentar la huella ecológica para aumentar la capacidad industrial. La extracción directa puede convertirse en una herramienta clave para:
- Relocalizar la producción de litio en regiones con marcos regulatorios más estrictos y una sociedad sensibilizada.
- Integrar totalmente el reciclaje dentro del suministro europeo de baterías, reduciendo la dependencia externa.
- Aprovechar salmueras geotérmicas, que además ofrecen energía renovable y estable.
- Revalorizar corrientes residuales industriales, disminuyendo la presión sobre nuevos yacimientos.
- Impulsar una transición energética donde la innovación tecnológica se alinee con la protección del agua, del suelo y del clima.
Si su expansión continúa al ritmo previsto, esta tecnología podría convertirse en una pieza clave para garantizar un acceso justo, limpio y estable a los minerales que sostendrán la movilidad eléctrica y el almacenamiento renovable durante las próximas décadas. Una señal clara de que la industria puede reinventarse sin renunciar a la responsabilidad ambiental.
Vía www.uominnovationfactory.com
Más información: Watercycle Technologies



Jesus Osorio L. dice
Es una tecnología modular novedosa e impresionante por la dimensión del reciclo.
En hora buena por su publicación.
Muy importante para el Liderazgo de Gran Bretaña.