
El prototipo filtra restos de detergentes, suavizantes y lejía, y abre la puerta a ahorrar miles de litros de agua potable al año en los hogares.
- 💧 Reutilización del agua: aprovecha las aguas grises de la lavadora para regar jardines.
- 🔬 Pruebas reales: el prototipo se ha evaluado con detergente, suavizante y lejía.
- 🌱 Riego subterráneo: el agua tratada está destinada a sistemas de riego bajo la superficie.
- ⚙️ Mejoras previstas: los investigadores identificaron modificaciones que podrían elevar la eliminación de contaminantes hasta el 90-95 %.
- 🏡 Aplicaciones potenciales: viviendas, edificios residenciales, hoteles y hospitales.
Un equipo de estudiantes de ingeniería de la Universidad de California ha probado una tecnología que permite recuperar las aguas grises de la lavadora y reutilizarlas para el riego. El sistema incorpora un proceso de filtración diseñado para reducir los contaminantes presentes en el agua de lavado, incluidos los residuos de detergentes y otros productos domésticos.
La iniciativa, desarrollada por la empresa estadounidense Laundry to Landscapes, busca convertir un residuo doméstico habitual en un recurso aprovechable, especialmente en regiones donde la escasez de agua obliga a buscar alternativas al consumo de agua potable.
De la lavadora al jardín: una segunda vida para el agua doméstica
Cada vez que funciona una lavadora, se utilizan decenas de litros de agua que, normalmente, terminan en el sistema de saneamiento.
Aunque esta agua ya no resulta adecuada para beber, no necesariamente ha perdido toda su utilidad. Con un tratamiento apropiado y respetando las condiciones sanitarias, puede aprovecharse para determinados usos que no requieren agua potable.
Esta es la idea que impulsa Laundry to Landscapes, una empresa emergente de Riverside, California, fundada por Andrea Cuellar y su padre, Miguel Cuellar.
Su propuesta consiste en desarrollar un sistema de filtración capaz de tratar las aguas grises procedentes de la lavadora para destinarlas al riego de jardines y zonas verdes.
El proyecto ha recibido el apoyo de estudiantes de ingeniería de la Universidad de California en Riverside (UCR), que han participado en la instalación, evaluación y mejora de un prototipo.
La colaboración ha permitido obtener datos experimentales sobre su funcionamiento en condiciones domésticas reales, un paso importante antes de plantear su comercialización.
Cómo funciona el sistema de reciclaje del agua de la lavadora
El principio de funcionamiento consiste en recuperar el agua utilizada durante el lavado, someterla a un tratamiento y conducirla hacia un sistema de riego adecuado.
A diferencia de las aguas negras, procedentes de los inodoros, las aguas grises de la lavadora pueden recuperarse mediante instalaciones específicamente diseñadas para ello.
El funcionamiento general puede dividirse en cuatro etapas.
1. Captación del agua utilizada
El sistema aprovecha el agua que la lavadora expulsa durante sus ciclos de lavado y aclarado.
Esta corriente puede contener fibras textiles, partículas de suciedad, restos de detergente, suavizantes, sales disueltas y otros compuestos químicos.
Su composición cambia considerablemente según el tipo de ropa, los productos utilizados y el programa de lavado.
2. Tratamiento mediante filtración
El agua recogida pasa por un sistema de filtración desarrollado para reducir la presencia de residuos físicos y contaminantes químicos.
Esta es la parte fundamental de la tecnología, porque el agua de lavado puede contener sustancias perjudiciales para las plantas, el suelo o los microorganismos que viven en él.
La Universidad de California no detalla públicamente la configuración exacta de los filtros ni los materiales empleados, por lo que todavía no es posible describir con precisión sus componentes internos.
3. Comprobación de la calidad del agua
El tratamiento debe proporcionar una calidad compatible con el uso previsto.
Durante las pruebas, los estudiantes analizaron distintos indicadores relacionados con la presencia de partículas, materia orgánica, residuos de jabón, cloro, sales disueltas y acidez.
El objetivo era comprobar si el agua tratada cumplía los requisitos aplicables en California y en el condado de Riverside para determinados sistemas de reutilización.
4. Reutilización mediante riego subterráneo
Una vez tratada, el agua puede destinarse al riego bajo la superficie del terreno, siempre que cumpla los requisitos sanitarios y técnicos correspondientes.
Este sistema permite aplicar el agua directamente en el suelo, evitando parte del contacto superficial que se produciría con un sistema de aspersión.
Es importante distinguir este uso del riego convencional: el agua gris tratada no debe considerarse automáticamente apta para cualquier planta, cultivo comestible o método de aplicación.

Las pruebas: detergente, suavizante y lejía
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es que los estudiantes no se limitaron a evaluar el sistema utilizando agua limpia.
Para conocer su comportamiento en situaciones cotidianas, diseñaron cuatro escenarios experimentales:
- Agua sin productos de lavado.
- Agua con detergente.
- Agua con detergente y suavizante.
- Agua con detergente y lejía.
Estas condiciones permitieron estudiar cómo cambiaba la calidad del agua y qué dificultades aparecían cuando se introducían productos domésticos habituales.
Entre los parámetros examinados figuraban los sólidos en suspensión, la demanda de oxígeno asociada a la materia orgánica, el pH, los residuos de jabón, el cloro y las sales disueltas.
Según la información publicada por la universidad, el agua tratada cumplió requisitos sanitarios y de seguridad relevantes para su reutilización exterior.
Los estudiantes también identificaron posibles mejoras que podrían elevar la eficiencia de eliminación de contaminantes hasta el 90-95 %.
Sin embargo, esta cifra debe interpretarse correctamente: se trata de un objetivo potencial de mejora, no de una eficiencia global ya demostrada para todos los contaminantes.
La comunicación universitaria tampoco proporciona resultados cuantitativos individuales para cada sustancia analizada.
Por tanto, todavía serían necesarios datos adicionales para conocer el rendimiento exacto del sistema, su estabilidad a largo plazo y las condiciones en las que puede utilizarse con seguridad.

¿Cuánta agua podría ahorrar una vivienda?
El ahorro depende del consumo de la lavadora, la frecuencia de utilización y la cantidad de agua que realmente pueda recuperarse.
Como referencia, una lavadora de carga frontal puede generar aproximadamente entre 38 y 95 litros de agua residual por ciclo, mientras que algunos modelos de carga superior pueden alcanzar unos 151 litros.
Para ilustrar el potencial de ahorro, puede utilizarse un ejemplo doméstico con una lavadora que consuma 60 litros por ciclo y cuatro lavados semanales.
- Agua recuperable por semana: 240 litros.
- Agua recuperable por año: 12.480 litros.
Este cálculo es teórico y supone que se recupera y aprovecha el 100 % del agua utilizada. No representa un ahorro medido del prototipo de Laundry to Landscapes.
En este escenario, una vivienda podría sustituir hasta 12,48 m³ de agua potable al año destinados al riego.
No obstante, el ahorro efectivo sería menor si parte del agua se descarta, no supera los criterios de calidad o no existe suficiente demanda de riego.
Además, recuperar agua no significa necesariamente reducir el consumo total de la vivienda en la misma proporción: el beneficio se produce cuando el agua reutilizada sustituye realmente a otra fuente de suministro.
Una solución con potencial para edificios, hoteles y hospitales
Aunque la tecnología puede resultar interesante para viviendas unifamiliares, sus posibilidades también se extienden a instalaciones que generan grandes cantidades de aguas grises.
Los estudiantes analizaron posibles aplicaciones en edificios residenciales, hoteles y hospitales.
En estos entornos, el volumen de agua procedente de lavanderías puede ser considerable, por lo que su recuperación podría contribuir a reducir el consumo de agua potable destinado al mantenimiento de jardines.
El equipo universitario también realizó una evaluación ambiental y un análisis económico para estudiar el ahorro de agua, las posibles reducciones de emisiones y la recuperación de la inversión.
Sin embargo, la universidad no publica las cifras concretas de ahorro, emisiones evitadas, costes de instalación o plazo de amortización.
Estos datos serán importantes para determinar si la tecnología resulta competitiva frente a otras soluciones de reutilización de aguas grises.
¿Se puede reutilizar el agua de la lavadora para regar en España?
En España, el aprovechamiento de aguas grises puede formar parte de una estrategia de ahorro hídrico, especialmente en viviendas con jardín, comunidades residenciales y edificios con elevada demanda de agua no potable.
Sin embargo, no basta con conectar directamente el desagüe de la lavadora a una tubería de riego.
Existen varias cuestiones técnicas que deben tenerse en cuenta.
- Detergentes y sales: algunos productos de lavado contienen sodio, compuestos alcalinos y sustancias que pueden acumularse en el suelo.
- Lejía y desinfectantes: pueden afectar a la vegetación y a los microorganismos beneficiosos del terreno.
- Microfibras textiles: las lavadoras liberan partículas que conviene retener para evitar su incorporación al suelo.
- Almacenamiento: las aguas grises sin tratar pueden deteriorarse rápidamente y generar malos olores o riesgos microbiológicos.
- Seguridad sanitaria: la instalación debe evitar conexiones cruzadas con la red de agua potable y disponer de las medidas de protección necesarias.
También es necesario comprobar la normativa aplicable al uso concreto del agua regenerada, así como las exigencias autonómicas y municipales.
En España, el marco estatal de reutilización del agua incluye el Real Decreto 1085/2024, aunque su aplicación a una instalación doméstica concreta debe determinarse según el origen del agua, el tratamiento, el uso previsto y el régimen jurídico correspondiente.
Por tanto, la opción más segura es recurrir a un sistema diseñado específicamente para la recuperación de aguas grises, con evaluación de calidad y asesoramiento técnico.
Los retos pendientes antes de su comercialización
El proyecto de Laundry to Landscapes representa un avance en la validación experimental de una tecnología que todavía se encuentra en desarrollo.
Uno de sus principales puntos fuertes es haber probado el sistema con productos reales de lavandería y no únicamente con agua preparada en laboratorio.
Sin embargo, todavía quedan cuestiones relevantes por resolver.
La primera es la eficacia de la filtración durante periodos prolongados, especialmente cuando cambian los detergentes, la suciedad de la ropa y la composición del agua.
La segunda es el mantenimiento. Los filtros que retienen partículas y residuos necesitan limpieza o sustitución, y estos procesos pueden influir en el coste de funcionamiento.
También será necesario evaluar la posible acumulación de sales y contaminantes en los suelos regados, así como el consumo energético del tratamiento.
Finalmente, el sistema deberá demostrar que puede fabricarse, instalarse y mantenerse a un precio razonable.
El proyecto cuenta con un antecedente empresarial relevante: en diciembre de 2023, Laundry to Landscapes obtuvo un premio de 40.000 dólares en el concurso SoCal OASIS Pitch Challenge, una iniciativa de apoyo a empresas innovadoras.
La colaboración con los estudiantes de ingeniería supone otro paso hacia su posible comercialización.
Aprovechar el agua que ya se ha utilizado
La reutilización de aguas grises no es una tecnología nueva. Existen sistemas que desvían el agua de la lavadora hacia zonas ajardinadas, utilizando válvulas, conducciones y dispositivos de distribución.
La organización Greywater Action, por ejemplo, documenta instalaciones domésticas que aprovechan la propia bomba de la lavadora para transportar el agua hacia diferentes puntos de riego.
La aportación de Laundry to Landscapes consiste en desarrollar y validar una etapa de filtración que permita mejorar la calidad del agua recuperada y ampliar sus posibilidades de aprovechamiento.
En regiones sometidas a sequías recurrentes, este tipo de soluciones puede ayudar a reducir la presión sobre los recursos hídricos, especialmente cuando se combina con electrodomésticos eficientes, jardines de bajo consumo y sistemas de riego bien dimensionados.
El siguiente paso será demostrar que el prototipo mantiene sus prestaciones fuera de las pruebas iniciales y que sus beneficios ambientales y económicos justifican su instalación.

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