
Lanzar veinte nuevos vehículos eléctricos de aquí a 2023 es el exigente reto que se ha marcado General Motors (GM). Para cumplir con la ingente tarea que esto supone, una de las claves puede estar en un nuevo método para producir motores eléctricos que, a su vez, admitirían imanes de distintas longitudes en función de las necesidades específicas de cada diseño.





