
Nunca imaginó tener una calle o un edificio construido con materiales capaces de transformar los contaminantes del aire en compost. Puede sonar extraño, pero es posible. Es una tecnología fotocatalítica, que cuando se aplica a pisos y recubrimientos de edificios, transforma el dióxido de nitrógeno (NOx) lanzado al aire por la combustión de los vehículos en abono.






