
En un recurso tan abundante y disponible como las piedras puede estar el secreto para que la energía eólica captada y no utilizada no se pierda, y para convertirla de forma natural cuando exista demanda de electricidad. Es en lo que trabajan investigadores alemanes, que creen que la instalación de contenedores aislados y cargados de rocas para el almacenamiento de excedentes podría mejorar en un 50% la eficiencia de una planta de más de 100 megavatios.






