
Una investigación británica pone a prueba varios métodos para proteger las viviendas de las inundaciones y revela una alternativa barata y sorprendentemente eficaz.
- 💧 Hasta un 99 % menos de filtraciones utilizando cinta flexible de caucho sintético.
- 🛠️ Entre un 97 % y un 98 % de reducción con cinta adhesiva reforzada convencional.
- 🏠 Los sacos de arena solo redujeron las filtraciones un 70 % en las condiciones ensayadas.
- 🚪 La orientación de la puerta importa: las que abren hacia fuera ofrecieron mayor resistencia al agua.
- 📏 Pruebas con niveles de agua de hasta 60 cm, reproduciendo situaciones de inundación poco profunda.
Una investigación de la Universidad de Hull (Reino Unido) ha demostrado que algo tan sencillo como una cinta adhesiva puede convertirse en una herramienta eficaz para proteger las viviendas frente a las inundaciones. En los ensayos de laboratorio, determinados tipos de cinta consiguieron reducir hasta un 99 % las filtraciones de agua a través de las puertas, superando ampliamente a los tradicionales sacos de arena.
Una alternativa sorprendente a los tradicionales sacos de arena
Cuando una vivienda está amenazada por una inundación, una de las primeras medidas que suelen adoptarse es colocar sacos de arena delante de las puertas. Sin embargo, este sistema presenta inconvenientes: los sacos son pesados, ocupan espacio, requieren tiempo para su instalación y no siempre consiguen impedir que el agua penetre en el edificio.
Investigadores de la Universidad de Hull decidieron comprobar si existían alternativas más sencillas, económicas y fáciles de utilizar.
El estudio, encargado por Flood Re, se desarrolló en el laboratorio especializado en resistencia de edificios frente a inundaciones de la universidad, conocido como Property Flood Resilience Lab (PFRlab).
Los científicos analizaron diferentes soluciones temporales, entre ellas cintas adhesivas de distintos materiales, sacos de arena convencionales, sacos sintéticos y barreras portátiles.
Los resultados revelaron que algunos materiales cotidianos podían proporcionar una protección considerablemente superior a la de los métodos tradicionales.

Qué cinta adhesiva funciona mejor para impedir la entrada de agua
La solución más eficaz fue una cinta flexible de caucho sintético, que consiguió reducir las filtraciones de agua hasta un 99 % respecto a una puerta sin protección.
La cinta adhesiva reforzada convencional también ofreció resultados destacados, con reducciones comprendidas entre el 97 % y el 98 %.
Los investigadores probaron además otros materiales, como cintas de aluminio y de plástico amarillo. Incluso la cinta con menor rendimiento consiguió reducir las filtraciones aproximadamente un 80 %.
En comparación, los sacos de arena convencionales alcanzaron una reducción del 70 %.
Estos resultados sugieren que una cinta adecuada, correctamente instalada sobre los puntos vulnerables de una puerta, puede proporcionar una protección temporal considerable frente a determinadas inundaciones.
Otra ventaja importante es su facilidad de almacenamiento. Frente a los voluminosos sacos de arena, los rollos de cinta ocupan muy poco espacio, son ligeros y pueden guardarse en casa para utilizarlos cuando exista una alerta meteorológica.
La forma de abrir la puerta también influye en las inundaciones
Uno de los aspectos más interesantes de la investigación fue comprobar cómo las características de las puertas modificaban la cantidad de agua que conseguía entrar.
Los científicos ensayaron seis tipos habituales de puertas, sometiéndolas a diferentes niveles de agua.
Descubrieron que una puerta que se abría hacia el exterior presentaba, en las condiciones estudiadas, un 74 % menos de filtraciones que otra que se abría hacia el interior, incluso sin incorporar medidas adicionales.
La explicación está relacionada con la presión que ejerce el agua sobre la estructura. Dependiendo de la dirección de apertura, esa presión puede favorecer el cierre de la puerta contra sus juntas o facilitar que el agua atraviese determinadas zonas.
También comprobaron que colocar la cinta adhesiva por el exterior resultaba más eficaz que instalarla desde el interior.
Por tanto, la protección no depende únicamente del producto utilizado, sino también de la configuración de la puerta y de la correcta aplicación del material.
Pruebas con inundaciones de hasta 60 centímetros
Los experimentos se realizaron con niveles de agua de hasta 600 milímetros, equivalentes a 60 centímetros.
Los investigadores utilizaron como referencia situaciones de inundación similares a las registradas en Hull en 2007, cuando más de 8.600 viviendas y 1.300 establecimientos comerciales sufrieron daños.
Este tipo de episodios puede provocar pérdidas económicas importantes, especialmente cuando el agua penetra en las plantas bajas y afecta a suelos, paredes, instalaciones eléctricas, mobiliario y electrodomésticos.
Reducir la cantidad de agua que entra en una vivienda, aunque no se consiga impedir completamente su acceso, puede contribuir a limitar los daños materiales y facilitar la posterior recuperación.
No obstante, los investigadores subrayan que estas soluciones están concebidas como medidas temporales de protección frente a inundaciones relativamente poco profundas.
Una reducción del 99 % en las filtraciones durante un ensayo de laboratorio no significa que cualquier vivienda vaya a permanecer completamente seca. El agua puede entrar por otros puntos, y el resultado dependerá de factores como la duración de la inundación, la presión del agua, el estado de la puerta y la calidad del sellado.

Una medida económica para preparar las viviendas ante fenómenos extremos
El estudio también examinó distintas barreras temporales para puertas. Algunas consiguieron impedir completamente el paso del agua durante las pruebas, mientras que otras presentaron fallos relacionados principalmente con su instalación y ajuste.
Esta diferencia pone de manifiesto la importancia de elegir soluciones apropiadas para cada vivienda y conocer correctamente su funcionamiento antes de que se produzca una emergencia.
Los resultados de la investigación servirán para apoyar el desarrollo de herramientas y certificados relacionados con la resistencia de las propiedades frente a las inundaciones, facilitando que los propietarios identifiquen medidas adecuadas para reducir los daños.
En un contexto en el que las lluvias intensas y los episodios de inundación representan un riesgo importante para numerosas comunidades, disponer de métodos de protección accesibles puede ayudar a mejorar la preparación de los hogares.
La principal conclusión del trabajo es especialmente llamativa: una solución tan sencilla y económica como la cinta adhesiva puede superar a los sacos de arena en determinadas condiciones, aunque debe considerarse una medida complementaria y nunca una garantía absoluta frente a una inundación.
Vía: University of Hull
Más información: Testing the Performance of Low-cost, Temporary Property Flood Resilience (PFR) Solutions

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