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Crean un sistema de refrigeración sin gases refrigerantes que mantiene 400 W durante un millón de ciclos sin degradarse

20 septiembre, 2026 Deja un comentario

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Una aleación con memoria de forma abre la puerta a equipos de climatización más duraderos, sin los fluidos habituales y con menor riesgo de fugas.

  • ❄️ 400 W de potencia frigorífica.
  • 🔁 1.000.000 de ciclos sin pérdida de rendimiento.
  • 🌡️ 41 °C de diferencia de temperatura.
  • 🧱 Refrigerante sólido de TiNiCuCo.
  • 🧪 100 millones de ciclos en las pruebas del material.
  • 🌍 Sin refrigerante gaseoso convencional.

¿Por qué importa?

La refrigeración elastocalórica lleva años prometiendo una alternativa a los sistemas basados en compresión de vapor, pero tenía un problema difícil de esconder: las aleaciones sometidas una y otra vez a esfuerzos mecánicos terminaban perdiendo capacidad de refrigeración.

Un equipo de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST) ha conseguido atacar precisamente ese punto débil. Su dispositivo proporciona 400 W de potencia frigorífica y mantiene una diferencia térmica de 41 °C durante un millón de ciclos sin degradación medible del rendimiento.

No significa que el aire acondicionado convencional tenga los días contados. Todavía quedan cuestiones importantes por resolver, especialmente eficiencia, potencia por unidad de volumen y costes. Pero superar la barrera de la durabilidad cambia bastante la conversación.

El problema no era conseguir frío. Era conseguirlo un millón de veces

La idea que hay detrás de la refrigeración elastocalórica resulta bastante intuitiva una vez explicada.

En lugar de comprimir y expandir un refrigerante que circula por un circuito, se utiliza una aleación con memoria de forma. Al someterla a una carga mecánica, su estructura interna cambia y libera calor. Cuando se retira esa carga, el proceso se invierte y el material absorbe calor.

Ese ciclo puede aprovecharse para refrigerar.

Sobre el papel resulta atractivo: el propio material actúa como refrigerante sólido y se prescinde del ciclo tradicional basado en refrigerantes gaseosos.

Había, eso sí, una pega considerable.

Muchos dispositivos elastocalóricos utilizan aleaciones comerciales de níquel y titanio, conocidas como NiTi o nitinol. Tras repetir miles y miles de veces sus transformaciones internas, estos materiales pueden sufrir fatiga funcional.

Según el trabajo publicado en Joule, los dispositivos elastocalóricos anteriores estudiados podían experimentar pérdidas de rendimiento de entre el 17 % y el 48 % relacionadas con esta degradación.

Una tecnología de refrigeración que pierde buena parte de sus prestaciones con el uso difícilmente puede convertirse en una alternativa comercial. De ahí la relevancia del nuevo trabajo.

Una nueva aleación para soportar el castigo

La solución desarrollada en Hong Kong parte de una aleación de cuatro elementos: titanio, níquel, cobre y cobalto (TiNiCuCo).

Su función sigue siendo parecida a la de otras aleaciones con memoria de forma: transforma energía mecánica en cambios térmicos mediante una transición reversible de su estructura.

La diferencia está en cómo envejece.

El material desarrollado por el equipo mantiene un cambio de temperatura elastocalórico estable de aproximadamente 14,8 °C durante los ciclos de funcionamiento.

En ensayos acelerados de fatiga, la aleación alcanzó nada menos que 100 millones de ciclos sin mostrar degradación funcional.

Es un resultado especialmente relevante porque desplaza uno de los problemas fundamentales de esta tecnología desde el material hacia otras cuestiones de ingeniería: eficiencia del sistema completo, fabricación, tamaño, accionamiento mecánico y coste.

Las aletas también forman parte del avance

Resolver la fatiga del material por sí sola no era suficiente.

Una aleación excelente podría acabar integrada en una estructura mecánica que se deformara, transmitiera mal el calor o fallara mucho antes que el propio material. El equipo abordó también esa parte.

Los investigadores desarrollaron una estructura de refrigerante con aletas de doble capa. Las aletas aumentan la superficie disponible para intercambiar calor y, al mismo tiempo, el diseño proporciona mayor resistencia frente al pandeo producido por las cargas repetidas.

La estructura superó 10 millones de ciclos de compresión.

El dispositivo completo también fue simplificado. Según HKUST, el número de componentes se redujo aproximadamente un 50 %, mientras que la proporción de elementos estructurales que no participan eficazmente en la refrigeración pasó del 15 % al 5 %.

Menos piezas también puede significar menos puntos potenciales de fallo. Y, si algún día llega la producción a escala, una arquitectura más sencilla podría facilitar fabricación y mantenimiento.

400 W constantes después de un millón de ciclos

El resultado final es un dispositivo formado por varias unidades elastocalóricas.

Durante 1.000.000 de ciclos de funcionamiento, proporcionó de forma estable 400 W de potencia frigorífica, manteniendo una diferencia de temperatura de 41 °C sin degradación del rendimiento observada por los investigadores.

Conviene poner esos 400 W en contexto.

El resultado demuestra una capacidad frigorífica considerable para un dispositivo experimental, pero no convierte todavía al prototipo en sustituto directo de un equipo doméstico de aire acondicionado. Potencia frigorífica, eficiencia energética, tamaño, ruido, coste y funcionamiento continuado forman parte de la ecuación comercial.

Lo importante aquí es otra cosa: demostrar que el principio puede repetirse una enorme cantidad de veces manteniendo sus prestaciones.

Del laboratorio a un aire acondicionado

La siguiente etapa ya está en marcha.

El profesor Qingping Sun, responsable del equipo de investigación, ha confirmado que están desarrollando un sistema de aire acondicionado basado en esta tecnología.

Es una transición importante. Un demostrador controlado permite estudiar el comportamiento de materiales y componentes; un aire acondicionado obliga a resolver problemas mucho más cercanos al mundo real.

Entre ellos aparecen la eficiencia energética global, la densidad de potencia, el accionamiento mecánico, la evacuación y absorción de calor, el tamaño del equipo y, por supuesto, cuánto cuesta fabricarlo.

Los propios investigadores señalan tres prioridades: aumentar la eficiencia energética, incrementar la densidad de potencia y mejorar la competitividad económica.

Por tanto, todavía no existe base para afirmar que esta tecnología vaya a sustituir próximamente a los equipos convencionales. Está avanzando hacia aplicaciones prácticas, pero aún no ha llegado al mercado.

Una vida útil potencial de más de una década

Los resultados de fatiga permiten al equipo realizar otra estimación interesante.

A partir del comportamiento observado, los investigadores calculan que el refrigerante podría mantener un funcionamiento fiable durante más de diez años en condiciones reales de refrigeración.

Conviene distinguir aquí ensayo y estimación.

El dispositivo no ha permanecido diez años funcionando. El equipo extrapola esa posible vida útil a partir de las pruebas aceleradas de fatiga, incluido el ensayo de 100 millones de ciclos de la aleación.

Aun así, la cifra ayuda a comprender por qué la resistencia a la fatiga es tan importante. Una tecnología destinada a climatizar edificios o conservar alimentos necesita funcionar durante años, no durante unas semanas de demostración.

Un campo que empieza a salir de los pequeños demostradores

La refrigeración elastocalórica no nace con este proyecto.

Otros equipos llevan años experimentando con nitinol y materiales con memoria de forma. En 2024, investigadores de la Universidad del Sarre mostraron incluso un pequeño frigorífico que utilizaba haces de alambres de nitinol, los llamados “músculos artificiales”, para transportar calor.

Más recientemente se han presentado sistemas que combinan el efecto elastocalórico con calor residual o energía solar térmica, intentando reducir la electricidad necesaria para accionar mecánicamente el material.

El trabajo de HKUST aborda otro frente. En vez de demostrar nuevamente que una aleación puede producir frío, intenta responder a una pregunta mucho más incómoda para cualquier futura máquina comercial: ¿Cuánto tiempo puede hacerlo antes de deteriorarse?

Un millón de ciclos del dispositivo y 100 millones en el material empiezan a proporcionar una respuesta.

Potencial

La oportunidad resulta especialmente interesante en un contexto en el que la demanda mundial de refrigeración seguirá aumentando.

Una tecnología capaz de proporcionar climatización mediante refrigerantes sólidos duraderos podría reducir la dependencia de gases refrigerantes, simplificar determinados diseños y abrir nuevas arquitecturas para bombas de calor, frigoríficos y equipos de climatización.

La durabilidad demostrada por HKUST elimina una barrera importante, aunque no todas.

El verdadero salto ambiental llegará si las próximas generaciones consiguen combinar larga vida útil, elevada eficiencia, suficiente potencia, fabricación escalable y costes competitivos.

Ahí está ahora la carrera.

Un futuro aire acondicionado elastocalórico no será interesante únicamente porque funcione sin los refrigerantes habituales. Tendrá que consumir poca electricidad, durar muchos años, poder repararse y competir económicamente con tecnologías que llevan décadas perfeccionándose.

El trabajo publicado en Joule acerca esa posibilidad un poco más al mundo real.

Ficha técnica

Cómo funciona

El sistema utiliza el efecto elastocalórico de una aleación con memoria de forma TiNiCuCo. Al aplicar y retirar una carga mecánica, el material experimenta transformaciones de fase reversibles que liberan y absorben calor. Una estructura de aletas facilita el intercambio térmico y permite convertir sucesivos ciclos mecánicos en refrigeración.

En cifras

  • 400 W de potencia frigorífica estable.
  • 41 °C de diferencia máxima de temperatura mantenida durante la prueba.
  • 1.000.000 de ciclos del dispositivo sin degradación del rendimiento observada.
  • 100 millones de ciclos de fatiga acelerada de la aleación TiNiCuCo sin degradación funcional observada.
  • Más de 10 millones de ciclos soportados por la estructura de refrigerante de doble aleta.
  • 14,8 °C de cambio de temperatura elastocalórico estable del material.

Qué tiene de diferente

El avance se centra en evitar la pérdida progresiva de capacidad frigorífica causada por la fatiga de las aleaciones con memoria de forma. Combina una nueva aleación TiNiCuCo resistente a la fatiga con una estructura diseñada específicamente para soportar millones de ciclos y mejorar el intercambio térmico.

Comparación directa con la tecnología convencional

Refrigeración elastocalórica de HKUSTRefrigeración por compresión de vapor
Refrigerante sólido TiNiCuCoRefrigerante fluido
Cambio de fase inducido mecánicamenteCompresión y expansión del refrigerante
Sin refrigerante gaseoso convencionalCircuito cerrado con refrigerante
Tecnología experimentalTecnología comercial madura
Durabilidad demostrada a 1 millón de ciclosDécadas de experiencia comercial
Eficiencia y costes todavía por optimizarAlta eficiencia disponible actualmente

Limitaciones

El dispositivo continúa siendo experimental. Los resultados no demuestran todavía competitividad económica frente al aire acondicionado convencional ni permiten concluir que su eficiencia energética sea superior.

También queda por demostrar su funcionamiento en equipos de mayor potencia, durante largos periodos en condiciones ambientales reales y con ciclos de uso propios de viviendas o edificios.

La producción de la aleación TiNiCuCo, los sistemas necesarios para aplicar repetidamente las cargas mecánicas, el coste de fabricación, la densidad de potencia, el mantenimiento y el comportamiento ambiental durante todo su ciclo de vida necesitarán evaluaciones adicionales.

Los más de diez años de vida útil mencionados por HKUST constituyen una proyección basada en ensayos de fatiga, no una duración comprobada mediante una prueba real de diez años.

En qué fase se encuentra

Prototipo experimental / demostración de laboratorio avanzada.

El dispositivo completo ha demostrado funcionamiento prolongado y una potencia frigorífica de 400 W. El equipo trabaja actualmente en un sistema de aire acondicionado basado en la tecnología, pero no se ha anunciado todavía un producto comercial.

Quién está detrás

La investigación procede de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST), Hong Kong y está liderada por el profesor Qingping Sun, del Departamento de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial.

El primer autor del trabajo es Yang Li y Hongyang Lin figura como coautor de correspondencia. También participan Jiongjiong Zhang, Chun Long Wong, Changfeng Su, Jiyuan Hu y Xueshi Li.

La información pública consultada para este artículo no permite atribuir con seguridad una financiación concreta al proyecto, por lo que no se especifica.

Fuente de los datos

Los resultados proceden principalmente del artículo científico revisado por pares publicado en la revista Joule, titulado A zero-degradation elastocaloric cooling device using fatigue-resistant refrigerant, y de la información institucional publicada posteriormente por HKUST.

Vía HKUST

Más información: A zero-degradation elastocaloric cooling device using fatigue-resistant refrigerant

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Publicado en: Eficiencia energética

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