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Investigación de la Universidad de Washington confirma que los excrementos de ballena contienen cantidades significativas de hierro que puede haber ayudado a fertilizar océanos en el pasado

11 febrero, 2025 9 comentarios

5/5 - (1 voto)
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Imagen: jamesteohart – Depositphotos.

La pérdida de ballenas debido a la caza comercial puede haber tenido consecuencias de largo alcance sobre la vida marina que se extienden más allá de simplemente disminuir el número de depredadores marinos en el medio ambiente.

  • Las ballenas fertilizan los océanos → Excrementos ricos en hierro y nitrógeno estimulan el fitoplancton, base de la cadena alimentaria.
  • El fitoplancton captura CO₂ → Ayuda a reducir gases de efecto invernadero y produce más del 50% del oxígeno del planeta.
  • Secuestran carbono al morir → Sus cuerpos hundidos almacenan hasta 33 toneladas de CO₂ por ballena durante siglos.
  • Caza de ballenas = menos fitoplancton → Disminución de ballenas redujo la productividad marina y la capacidad del océano de absorber CO₂.
  • Restaurar poblaciones = ecosistemas sanos → Más ballenas → más fertilización oceánica → mejor captura de carbono.
  • Beneficio económico del ecoturismo → Alternativa sostenible frente a la caza de ballenas.
  • Las ballenas ayudan a frenar el cambio climático → Su conservación es clave para la salud de los océanos y del planeta.

Las ballenas: arquitectas del ecosistema marino y aliadas contra el cambio climático

Las ballenas, los seres más colosales que han habitado nuestro planeta, desempeñan un papel esencial en la salud de los océanos y en la mitigación del cambio climático. Más allá de su majestuosidad, estos cetáceos actúan como ingenieras del ecosistema, influyendo en la dinámica marina de maneras sorprendentes.

Fertilización de los océanos

A través de sus excrementos, ricos en nutrientes como hierro y nitrógeno, las ballenas fertilizan las aguas superficiales. Este proceso estimula el crecimiento del fitoplancton, microorganismos fotosintéticos que forman la base de la cadena alimentaria marina y son responsables de producir al menos el 50% del oxígeno que respiramos.

Además, el fitoplancton desempeña un papel crucial en la captura de dióxido de carbono (CO2), contribuyendo significativamente a la reducción de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Las excreciones de las ballenas pueden contener hasta 10 millones de veces más hierro que el presente en el agua del océano, lo que impulsa grandes proliferaciones de fitoplancton. Estos microorganismos, a su vez, absorben miles de toneladas de carbono de la atmósfera cada año.

Secuestro de carbono

A lo largo de su vida, una ballena puede confinar hasta 33 toneladas de CO2. Cuando mueren, sus cuerpos se hunden en las profundidades oceánicas, llevando consigo el carbono almacenado y manteniéndolo fuera de la atmósfera durante siglos o incluso milenios.

Este fenómeno, conocido como «caída de ballena«, proporciona además hábitat y alimento para diversas especies de las profundidades marinas.

Impacto de la caza de ballenas

La caza intensiva de ballenas durante el siglo XX redujo sus poblaciones en más del 85%, alterando significativamente los procesos ecológicos marinos.

Esta disminución no solo afectó a las propias especies de ballenas, sino que también tuvo repercusiones en la productividad de los océanos y en la capacidad de estos para absorber CO2.

Importancia de la conservación

Proteger y restaurar las poblaciones de ballenas es esencial para mantener la salud de los ecosistemas marinos y combatir el cambio climático. Al promover la recuperación de estos cetáceos, se potencia la fertilización oceánica, el secuestro de carbono y la biodiversidad marina.

Además, las ballenas contribuyen al desarrollo económico a través del ecoturismo, ofreciendo beneficios sostenibles que superan con creces los obtenidos por su caza.

Las ballenas son mucho más que gigantes marinos; son pilares fundamentales en el equilibrio ecológico de nuestros océanos y aliadas indispensables en la lucha contra el cambio climático. Su conservación y protección deben ser prioridades en las agendas ambientales globales, reconociendo su invaluable contribución a la sostenibilidad del planeta.

Vía www.washington.edu

Más información: www.nature.com

Las ballenas: guardianas del carbono oceánico

Las ballenas desempeñan un papel fundamental en la captura y almacenamiento de carbono. A lo largo de sus extensas vidas, estos gigantes marinos acumulan carbono en sus cuerpos, contribuyendo a reducir la cantidad presente en la atmósfera.

Algunas especies pueden vivir más de un siglo, lo que amplifica su capacidad de actuar como depósitos naturales de este elemento.

Cuando una ballena muere, su cuerpo se hunde hasta el fondo del océano, llevando consigo el carbono almacenado. A diferencia de los organismos terrestres, cuyos restos liberan carbono de vuelta a la atmósfera tras su descomposición, el carbono atrapado en los cuerpos de las ballenas puede permanecer en las profundidades oceánicas durante siglos o incluso milenios.

Este fenómeno es parte del llamado «carbono azul», un proceso crucial en la mitigación del cambio climático. En el caso de grandes cetáceos, sus restos pueden tardar hasta 1.000 años en liberar nuevamente esos compuestos a la superficie.

Gracias a su longevidad y tamaño imponente, las ballenas se consideran sumideros naturales de carbono. Se estima que un solo individuo puede almacenar hasta 33 toneladas de dióxido de carbono, una cifra significativamente mayor en comparación con un árbol promedio, que a lo largo de su vida puede capturar aproximadamente 21 kilogramos de este gas.

Además, investigaciones han señalado que la recuperación de las poblaciones de ballenas barbadas podría generar un impacto equivalente a la capacidad de almacenamiento de carbono de un bosque de 110.075 hectáreas, un área comparable al Parque Nacional de las Montañas Rocosas.

Proteger a las ballenas no solo es vital para la biodiversidad marina, sino que también representa una estrategia efectiva para combatir el cambio climático, ya que su presencia favorece la estabilidad de los ecosistemas oceánicos y contribuye a la reducción del exceso de carbono en la atmósfera.

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Publicado en: Medio Ambiente, Artículos destacados

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Comentarios

  1. Francisco Martin dice

    10 febrero, 2025 a las 12:03

    Me parece que es todo una gran pelotudez, una perogrullada antológica!! De dónde creen que pueden sacar el hierro las ballenas, si no es del agua y del plancton presente en el agua? No es más que un ciclo… No busquen fenómenos misteriosos dónde no los hay…

    Responder
  2. Argenis caldera dice

    10 febrero, 2025 a las 17:31

    mientras los animales naturales no dañan el medio ambiente, los animales miserables mierda cada lo dañan más, día a día, y ellos por eso, porque los humanos son la mierda más apestosa que existe en el universo

    Responder
  3. Jorge Meza dice

    10 febrero, 2025 a las 19:30

    Excelente información

    Responder
  4. José Gerardo Rubio de la Rosa dice

    11 febrero, 2025 a las 06:30

    los cementerios de barcos, naufragios, equipos obsoletos bélicos, son sólo una mínima parte de hierro ante la inmensidad de la Mar, es casi imposible creer lo que dice la nota

    Responder
  5. Ricardo Ore dice

    11 febrero, 2025 a las 12:36

    muy cierto, el ser humano está terminando de destruir el planeta tierra, contaminando y degradando por todos lados, ¿ que ganan con las guerras, que ganan con la extracción de minerales, con las bacterias y microorganismos desarrollados en laboratorios,, que ganan con tanta tecnología, estupidizando cada vez más a su especie?

    Responder
  6. Margarita Barron dice

    11 febrero, 2025 a las 13:41

    Muy interesante. Frecuentemente no nos detenemos a pensar en la relación existente entre estos ciclos y la supervivencia de los ecosistemas que sostienen la vida en el planeta.

    Responder
  7. Alex dice

    12 febrero, 2025 a las 09:49

    Francisco Martin, la única pelotudez es cazar las ballenas!! no es buscar fenomenos adonde no los hay, o acaso la fotosíntesis es un fenómeno misterioso? una plantita de «porquería» cambiando todo el clima de un planeta? no, claro eh? pero si, porque hay un proceso que me imagino desconocerás, porque en tu multiverso todo lo q pasa debe ser una pelotudez si no tiene q ver con vos, en el que las plantas «mágicamente» cambian el dióxido de carbono por el oxígeno, asi como las algas al crecer sobre el hielo que se derrite porque el delicado equilibrio que hay se quiebra por el aumento de la temperatura y hacen q se eleve más la temperatura porque captan gases, y el efecto invernadero aumenta significativamente, pero claro, todo eso no lo sabrás entre otras cosas, porque me imagino que todo eso es superfluo para vos, de hecho me imagino que creerás que al agujero de ozono también es un invento,y el cambio climático tampoco es real, de hecho seguramente los dinosaurios tampoco existieron, son sólo un invento de Steven Spielberg ..

    Responder
  8. Alex dice

    12 febrero, 2025 a las 10:23

    y José Gerardo Rubio de la Rosa no se refiere a ese hierro, vos hablás de chatarra, la nota habla del hierro que se encuentra en alimentos por ejemplo como así el Calcio, que encontras en la leche fortificada Así como las bacterias presentes en las heces descomponen la materia y expulsan metano, éste se produce también durante la digestión de los animales, principalmente en el estómago, la producción ganadera, en especial la digestión de los animales y el estiércol, contribuye en gran medida a la crisis climática.
    La producción industrial de carne y sus derivados lácteos deja una gran huella de destrucción en todo el planeta., la famosa huella de carbono,(es una herramienta que mide la cantidad de gases de efecto invernadero que se emiten a la atmósfera) , la producción porcina también genera muchos residuos nocivos, entre otras cosas las cantidades de antibióticos y otro tipo de medicamentos que excretan en sus heces, pensa q no son uno o dos cerdos o vacas, son toneladas de animales en todo el mundo que se utilizan para el comercio ganadero. En éste caso en las heces de las ballenas hay grandes cantidades de hierro, que contribuyen a la fertilización, así el fitoplancton (fitoplancton es el plancton vegetal, que por medio de la fotosíntesis produce su propio alimento, y por eso la importancia de los nutrientes en el agua, mientras que el zooplancton es el plancton animal. Ambos son organismos microscópicos que forman parte del plancton,(que es un conjunto de organismos acuáticos que flotan en el agua y son transportados por las corrientes )y que viven en aguas dulces o saladas en la superficie, asi como otros a mayor distancia hacia el fondo, generalmente hasta 200 mts, y esos organismos microscopicos son la fuente de alimentación de otros organismos chicos y grandes, como ballenas por ejemplo , tenes la azul que es el ser vivo de mayor tamaño del planeta que paradójicamente consume plancton y krill que son los más pequeños.)

    Responder
  9. Julián dice

    12 febrero, 2025 a las 10:30

    Gracias por compartir información tan útil para nuestro conocimiento.lo importante de ello es lograr qué tenga efecto en aquellas personas qué causan tal dañó, no sólo a estás especies tan estraordinas sino al proceso natural de nuestro planeta. un nuevo aprendizaje de cultura general, muchas gracias 🫂

    Responder

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